Fundación Joan Miró

Una de las grandes ventajas que tiene vivir en Barcelona es las oferta cultural que esta ciudad ofrece, no se puede desperdiciar ni un solo fin de semana en Barcelona sin realizar alguna salida de estas características. Un buen lugar donde apreciar la belleza y el arte es el edificio de la fundación Joan Miró, solo por su emplazamiento ya es una gozada ir a visitarlo.
Su enclave en la montaña de Montjuic nos ofrece unas incomparables vistas y un entorno muy agradable, con Barcelona al fondo y rodeados de una gran vegetación, que muchas familias aprovechan cuando hace buen tiempo para hacer un picnic.
El arquitecto Joseph Lluís Sert lo diseñó en los años 70 y el principal objetivo que le marcaron, fue que las salas tuviesen mucha luminosidad, la verdad es que lo consiguió, pero las formas del edificio son muy discutidas, para algunos parecen búnkers de la segunda guerra mundial, y para otros formas modernistas.
La fundación tiene la colección pública más completa de la obra de Joan Miró, los tapices, esculturas, pinturas, cerámicas, gravados y dibujos, ya son más que suficiente para que lo visiten gran número de personas.
Además de Miró se presentan muchas exposiciones de otros artistas del movimiento Racionalista de Cataluña, parece increíble la cantidad de imaginación que se expone, se pude discutir a favor o en contra, no gusta a todo el mundo, pero siempre sorprende.